Buscando un sentido

Una revista que descubrí recientemente me va a ayudar a publicar un par de entradas nuevas, resumen de unos artículos, los cuales consideré que no estaría mal destacar pues dan mucho que pensar:

Integral

Una vida con sentido

Encontrar una misión personal es el camino hacia la realización y el bienestar emocional. No sólo los logros, sino también los proyectos y nuestros sueños son una buena razón para estar en el mundo. ViktorFrankl, psiquiatra y neurólogo superviviente de la época nazi, fue capaz de escribir en nueve días un libro que aún hoy es un ejemplar capaz de inspirar obras póstumas. Sus principios son los siguientes:

  1. Por difíciles que sean las circunstancias, todo ser humano tiene la libertad última de elegir su actitud ante la vida.
  2. Cada persona tiene una misión que cumplir, a menudo esperando ser descubierta en cada momento de su vida.
  3. En lugar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida, resulta más útil pensar qué podemos aportar al mundo.
  4. Las dificultades no son obstáculos, sino oportunidades para poder crecer más allá de uno mismo.

 

Más de medio siglo después este enfoque ha demostrado ser altamente efectivo. Las personas que han sufrido traumas o padecen depresión pueden salir del atolladero fijándose nuevas metas.

Una gota en el mar

Los que se muestran reticentes a efectuar cambios que aporten valor a su vida y a los demás, esgrimen excusas como: “No merece la pena intentarlo, de todos modos nos saldría bien” o “Qué importancia tiene lo que yo pueda hacer”. Este tipo de planteamientos se sustenta en dos actitudes derrotistas: el miedo a fracasar y el convencimiento de que el mundo no tiene remedio. El primero tiene su origen en la carencia de autoestima: cualquier proyecto resulta imposible a los ojos de quien se vea incapaz de realizarlo. El segundo es consecuencia del constante bombardeo de noticias que minan nuestro ánimo a través de los medios de comunicación. El valor de cada persona se mide por aquello que es capaz de hacer, proyectar o incluso soñar, porque los sueños siempre han sido la antesala de los grandes logros.

 

De pequeña una vez una profesora me preguntó que hacía en los recreos, sentada, contemplando el infinito, sin nunca jugar con las demás, a veces observándolas. Yo tras meditarlo le contesté: Pensar, soñar ahora no lo recuerdo pues siempre me pareció lo mismo.

Frankl como fundador de la logoterapia, opuesta al psicoanálisis, daba un consejo bien distinto a esta segunda. El psicoanálisis difiere de la logoterapia en que busca respuesta en el pasado, mientras que la logoterapia se orienta al futuro. No importa de donde vengamos, importa lo que vayamos a hacer a partir de ahora.

Un personaje que siempre me ha parecido ejemplar  por su vida llena de solidaridad y lucha para crear un pequeño espacio sin tiranía, es Vicente Ferrer, misionero jesuita. Explica que durante la batalla del Ebro en al que fue obligado a combatir tuvo al siguiente visión: Por un lado tenía una noche en tinieblas que inundaba todo el universo, por otro lado la pequeñísima luz de una estrella lejana. En aquel momento supo que debía elegir y optó por la estrella que pese estar rodeada de oscuridad resplandecía entre el resto. Esa luz era la esperanza y al determinación de cambiar el mundo en la medida de sus fuerzas. Todo lo que ha hecho a partir de entonces- su misión- fue fruto de esa decisión.

 

Saludos!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cuentos y consejos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s