¿Aman los animales?

¿Tienen los animales sentimientos?

 

Esta es una pregunta que en ocasiones me gusta realizar a la gente para saber que verdaderamente opina, y a partir de allí emito yo mi juicio sobre esa persona. Hasta hace poco muchos pensaban que gran cantidad de especies ni tan siquiera sufrían, con lo que por ejemplo en los experimentos con ratas de laboratorio se aplicaba el método de clavarles enormes agujas en las manos cuando aún estaban despiertas (vi un vídeo de lo más escalofriante en unas prácticas y el profesor lo veía como lo más normal del mundo, la indiferencia nace de perder el asombro frente algo que debería producir un mínimo de empatía). A una compañera bióloga se lo comenté, pues en mi opinión sí tienen sentimientos, incluso algunos individuos más que alguna personas y me informó de que ella estaba segura de lo contrario, que en realidad son todo instinto, Descartes estaría orgulloso, sus discípulos siguen viendo a los animales no humanos como máquinas.

Pues bien tengo información fidedigna de que no son puros autómatas, que tienen un corazón con el que aman, sueñan y crean vínculos perdurables. Comenzaré con una especie que casi todo ser humano no dudará incluso en que tenga alma, Canis familiares, o sea se, el perro. Cuando era niña recogí una perrita abandonada que no presentaba muy buen aspecto y parecía tener miedo hasta de su propia sombra, pudiéndome imaginar que no había sido maltratada por su dueño. Durante varios años vivió en familia y ya había conseguido con sus luchas su posición en la jerarquía perruna de la casa, unas claras ideas feministas como las de su dueña en aquellos tiempos y un fuerte carácter que finalmente la sentenciaría. La feliz historia terminó el día que quedo embarazada pues le llevo a exigir una más alta categoría con las demás, para la mayoría de animales tener prole es poder y más en los canidos. Ello se debe a que en su memoria perdura el recuerdo de cómo era su sociedad en estado salvaje, en la manada de lobos únicamente tiene derecho a criar la hembra de más alto rango o a, y os puedo asegurar que Romi tenía más de sus antepasados que de perra dócil. Cuando los cachorros cumplieron una determinada edad, Romi se fue tornando de cada vez más agresiva frente la que hasta el momento había sido la que tenía más alto estatus: la atacó hasta cuatro veces llegándole una de ellas al cráneo, otra a la yugular y algunas heridas leves… Al no quererla sacrificar y poderla seguir viendo muy a mi pesar pues era el ser que más quería la llevamos a un nuevo hogar, lo que le causo una depresión dejando incluso de comer. El siguiente intento consistió en llevarla a una casa de campo en la que la tenían todo el día atada, pero podíamos irla a visitar cada semana y pasearla por el campo olvidando por unos instantes su difícil situación. Inevitablemente con el tiempo cada vez nos agradaba menos que se pasará días y días atada, era un perro acostumbrado a ser libre, con lo que finalmente volvió de nuevo a casa hasta que encontrásemos una nueva familia, casualmente mis padres la trajeron el día de mi cumpleaños. Para evitarnos querellas la condenamos a estar con un bozal durante todo el día excepto por la noche, aunque a la pobre ya ni le quedaban energías para aullar como había hecho siempre cada anochecer. Poco después de la llevaron a una casa de muy lejos donde al menos la tenían suelta, vaya si la tenían suelta que al día siguiente ya la teníamos en casa con las patas ensangrentadas de intentar entrar y eso que jamás la habíamos llevado por la ciudad, encontrando como perra lista el camino. Ya rendidos ante lo evidente mis padres siendo permisivos conmigo y con ella, la perdonaron pues demostró con creces que nos quería a nosotros, eso sí si volvía a morder a la otra perra iría directa al veterinario. Adivinar, así ocurrió y no por su iniciativa pues estaba encerrada en una terraza y atada con una cadena ya que con su agilidad era capaz de saltar paredes de hasta más de dos metros, la hasta entonces agredida una noche fue a la terraza tan chula como siempre sabiendo bien que sucedería si Romi la arremetía. Al día siguiente ocurrió lo que ya se vislumbraba como inevitable y si hay algo también seguro es que con su muerte se llevo parte de mi corazón.

Hará cerca de cuatro años trabajé en Marineland, conviviendo en mayor medida con las aves, uno de los grupos faunísticos por los que tengo mayor predilección, para muchas culturas símbolo de lo espiritual, del alma, de la riqueza, mensajeros de lo divino. En un alto porcentaje presentan monogamia, una fidelidad poco vista en personas al menos en el cuidado de los hijos, lo de si la pareja es el padre se puede poner en duda por estudios que se han hecho ya que la hembra prefiere asegurarse la diversidad genética. El día que la pareja muere el otro sobre todo si se encuentra en cautividad sin posibilidad de conseguir un nuevo pretendiente no ve más opciones que el suicidio o la locura. Así como leéis, el suicidio consiste en dejar de comer y ni forzando la ingesta se logra nada, cuando ves al animal es inevitable sufrir con él. Uno de los casos que viví fue con una pingüino que se fue consumiendo poco a poco hasta morir de inanición, parecía distinguirse lágrimas invisibles en su rostro, expresión del deseo de abandono de su propia vida. Otro caso similar fue el de un loro eclectus, una hembra que se había desplumado hasta donde había podido alcanzar y que por ello había sido condenada a vivir por decisión del director poco dispuesto a escuchar a la veterinaria, dentro un lugar gris, sin luz pues en su opinión daba mala imagen. Por último el caso de locura, el de un guacamayo llamado Romeo al que se le había muerto su Julieta, son sus nombres no me los acabo de inventar. Una no sabía si pensar si tenía complejo de simio, se pasaba el día trepando con cara de ido por todas partes y no sabías por donde de repente te podía aparecer, tenía siempre una mirada perdida y era desde que no tenía a su pareja de toda al vida.

Podría contar más ejemplos pero no me extenderé más, espero que quede mínimamente demostrado el que tienen sentimientos e incluso alma, aunque por supuesto depende de hasta que grado tienen desarrollado el cerebro. De la inteligencia ya trataré otro día. Siento mi extensión pero no soporto ni tolero que me digan que un animal es una simple máquina que únicamente piensa en reproducirse, comer y en relacionarse con sus congéneres y demás especies por interés. No humanicemos tanto a los animales, no seamos tan antropocéntricos, existen otras maneras de sentir y de vivir, y creo que podemos aprender mucho de ellos, me pregunto, ¿tendrán prejuicios? ¿habrá verdaderos fines en sus acciones, es todo puro azar, hasta que punto piensan?

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7 respuestas a ¿Aman los animales?

  1. josé miguel dijo:

     Realmente conmovedor, la historia de las aves ya me lo sabía. Tenemos un concepto tan alto de nuestra especie, que no admitimos que otras puedan tener sentimientos. Esto lo comparto con los vertebrados superiores. las ratas no creo que tengan mucho sentimiento, y pienso que se mueven por instinto, pero eso no justifica las putadas que las hacen (con perdón de la expresión). Por muy animal instintivo que sea una especie no se puede justificar el mal que se les hace, por mi bien que se el fin.

  2. josé miguel dijo:

    Joe la última frase me ha quedado fatal, me refería a que no se puede justificar el daño que se hacen a determinados seres, aunque se lleven mucho por instintos.
     

  3. [SaNdRa] dijo:

    hola, he visto que has visitado mi espacio pero no has dejado tu comentario… no te ha gustado?
    a mi el tuyo si, por cierto está claro que los animales tienen sentimientos, y los que digan que no será pq no saben lo que son o pq ellos mismos carecen…
    agur

  4. Helena dijo:

    Más que gustarme me ha encantado, he leido ya varias entradas y más de una me ha hecho derramar lágrimas, junto más de una foto que llega al corazón y avergüenza a la especie humana. No me imagino otra especie capaz de sentir tanto placer como el ser humano cuando inflige daño. Te tengo en mi lista de espacios recomendados lo que con un nombre algo distinto, jejej. Agur

  5. agustin melgar dijo:

    ¿Estas dando un juicio personal u objetivo, en que te basas para decir que los animales aman? Y no es que se egoista, yo también estoy en contra del maltrato anima y el su uso para los experimentos. No encuentro bases, principios razonables, solo meras experiencias.

  6. David dijo:

    Es cierto que los animales tiene sentimientos, ademas que tambien tienen memoria, si uno los golpea se acuerdad por el resto de su vida.
    Hay que tratar a los animales con cariño por muy inquietos que sean o por lo malo que hagan,
    son vidas que hay que tratarlas con respeto y amor.

  7. Gio VanBronholds dijo:

    Los animales sienten dolor y tienen memoria, pero no aman. Incluso los humanos no aman. La palabra amor es una expresión para describir simplemente un sentimiento. Si tu aceptas que amas tienes ilusión y vives con miedo a perder. Si abres tus ojos y te das cuenta del mundo entenderás que lo bonito y lo feo están juntos. Por lo tanto, tu sientes porque tu cuerpo y mente perciben, así como los ancestros usaban las percepciones corporales para sobrevivir en rudimentarios ambientes salvajes. Los animales se guían por instintos y los humanos los personifican cuando hacen acciones nunca vistas; como un perro “A” salvando a un perro “B” que fue atropellado.

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