El libro de los abrazos

Las tradiciones futuras

Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y

se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana.

Suenan muy futuras ciertas voces del pasado americano

muy pasado. Las antiguas voces, pongamos por

caso, que todavía nos dicen que somos hijos de la tierra,

y que la madre no se vende ni se alquila. Mientras llueven

pájaros muertos sobre la ciudad de México, y se convierten

los ríos en cloacas, los mares en basureros y las

selvas en desiertos, esas voces porfiadamente vivas nos

anuncian otro mundo que no es este mundo envenenador

del agua del suelo, el aire y el alma.

También nos anuncian otro mundo posible las voces

antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad,

el modo comunitario de producción y de vida, es la más

remota tradición de las Américas, la más americana de

todas; pertenece a los primeros tiempos y a las primeras

gentes, pero también pertenece a los tiempos que vienen

y presiente un nuevo Nuevo Mundo. Porque nada hay

menos foráneo que el socialismo en estas tierras nuestras.

Foráneo es, en cambio, el capitalismo; como la viruela,

como la gripe, vino de afuera.

 

Estoy con la moral que se arrastra, difícil de levantar como terco reptil, con lo que para solucionarlo qué mejor que leer texto alegres que respalden la confianza en uno mismo y en el mundo. Propongámonos escuchar esas voces cuando caigamos en el desaliento, cuando la luz no parezca querer hacer amago de regresar, cuando als fuerzas se hundan en el fango, pues hasta la amargura más profunda puede cambiar por una simple palabra o una frase.

P.D.:Siento ser tan empalagosa a veces, son los efectos del descuido mental. Shalam!

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Una respuesta a El libro de los abrazos

  1. Roberto dijo:

    Los suspiros, los alientos, los pestañeos, las sonrisas, las miradas, los silencios… mira a tu alrededor y observa que en cada individuo hay cosas maravillosas. ¿cual es el problema? que en conjunto el ser humano no quiere parar de hacer las cosas mal. Alguien dijo alguna cosa como para arreglar el mundo, debes arreglar primero tu casa… o algo parecido. Lo cierto es que vamos hacia lo inevitable, y es hacia la extinción de nuestra propia especie… ¿ y mientras tanto que? Uno tiene que conseguir irse para la cama pensando que ha contribuido de una manera personal a luchar contra lo inevitable, pero no para evitarlo pues no se puede, simplemente para al cerrar los ojos, poder soñar con un mundo mejor, por un mundo limpio.
                Un abrazo de Rob
    PD: sé que al cerrar tus ojos… sueñas con un mundo verde.

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