Pensamientos animistas

Palabras de una Soñadora del pueblo anasazi. Extracto del libro La tribu del Silencio

 

Los muertos no se marchan.

Estoy sentado desnudo en la piedra plana. El viento del alba susurra entre los pinos y enfría mi cuerpo. El Padre Sol duerme bajo el horizonte, pero su suave resplandor azul cubre el mundo. Tengo ante mí una vista infinita de riscos púrpura que se retuercen como paños arrugados. Los Mercaderes plateados de los Hombres de la Noche, las últimas estrellas, vuelan a comerciar con nuestra Madre Tierra.

He estado muy sola todo el día. Echo de menos a mis padres y a mis amigos. Me da miedo la soledad. No es silenciosa. La soledad me inunda con los gritos de mi propio sufrimiento y el sufrimiento del mundo.

Llegué a pensar que esos gritos me volverían loco.

Luego oí que susurraban mi nombre suavemente.

Los muertos no me llaman desde los Inframundos, sino me hablan desde el rumor de las agujas de pino.

No me están mirando desde los Mundos Celestes, sino que me sonríen desde una gota de rocío que tiembla precariamente en una brizna de hierba. Me han dicho que nunca he estado solo, ni siquiera durante un instante.

Toda alma es un hilo en el tejido del mundo. Lo único que tengo que hacer para ver a mis parientes es mirar el agua que duerme y la hierba que llora.

Las Danzas de los muertos son motas de luz, sus voces son rocas que suspiran.

Mis seres queridos están a mi alrededor.

Al volverme hacia el este, veo a los muertos en la luz que se hace viva. Suben por el rocoso horizonte como una relumbrante tribu de oro y corren por la faz de la tierra jugando con los pinos.

Me estremezco y me maravillo ante mi propia ceguera. La muerte es una compañera atenta y silenciosa de do lo que vive.

Claro que los muertos no se marchan. Ellos son el paño que cierra las heridas del mundo.

Mis heridas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cuentos y consejos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Pensamientos animistas

  1. Azul dijo:

    No se van no…
    Cada uno llevamos a los nuestros en cada poro de nuestra piel y en cada sonrisa gesto y pensamiento. Somos la suma de ellos, para al final ser uno solo, y el recuerdo que seguirá su curso en el siguiente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s