Una pequeña parábola

Casi todos en verano estamos más irascibles, susceptibles vemos todo de un modo más pesimista o al menos en mi caso está siendo cada vez más acentuado. Últimamente me embarga la sensación de que soy una insoportable, actuando a la defensiva o ausente en mi mundo. Para procurar ver las cosas de un modo distinto he recurrido al libro Encargos al Universo de Bärbel Ross donde hace tiempo leí un pequeño cuento el cual mi cabeza con el tiempo ha olvidado siendo ello imperdonable, no por el cuento en sí sino por su mensaje que diariamente deberíamos aplicar a nuestras vidas.
 
La sala de los mil espejos:
Érase una vez un lugar en el cual había un templo que tenía una sala con mil espejos. Un día un perro se perdió en el templo y se encontró con la sala y sus mil espejos. Viéndose de repente enfrentado con miles de sus semejantes, el perro empezó a gruñir y a ladrar. Los otros perros igualmente le enseñaron los dientes y le contestaron ladrando, lo cuál irritó aún más al perro, y a causa del estrés el pobre animal murió pocos días después.
Pasó algún tiempo y cierto día otro perro entró en la misma sala de los mil espejos. El animal también se vió rodeado de sus semejantes, pero empezó a menear la cola y mil perros menearon la cola con él. El perro salió del templo alegre y animado.
 
 
 
La felicidad no depende tanto de las circunstancias como de nuestro modo de percibirlas (pensamiento budista). En resumen a tomar nuevas actitudes aunque sea por nosotros mismo, vivir amargado es muy poco productivo.
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8 respuestas a Una pequeña parábola

  1. Roberto dijo:

    Henry Van Dyke dijo: "La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos".
           ¿Y que es lo que tu eres? ¿insoportable por que denuncias cosas? ¿por que actuas a la defensiva ante los ataques del capitalismo? ¿por que estás ausente en tu mundo verde? 
            No cambies nunca, y serás feliz…
              
              Un abrazo de Rober… 

  2. Zaratustra dijo:

    Hola Helena!
    El ajustar las acciones a la ley por un condicionamiento de premio o castigo es legal,pero no se puede calificar de moralmente bueno.El mérito moral sólo  lo adquiere una voluntad que actúa únicamente por que ése es el acto moral debido.La consecuencia es clara:una voluntad es buena,pura,solamente cuando sus acciones se rigen por un imperativo categórico.Kant lo formuló así:"Obra  de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer como principio de legislación universal"
    Es decir,la voluntad no es buena por el contenido de sus actos,sino por la simple sumisíon al deber.
    Es una opinión con la que no intento dar lecciones a nadie…como todas las cosas es discutible..
    A esto me refiero cuando hablo de piedad en el ser humano,porque nuestros compañeros de viaje,inferiores filogenéticamente,no considero que alcancen este tipo de abstracciones filosóficas.
    Un beso
    Zaratustra.

  3. Marta dijo:

    Pues sí. A veces es difícil, pero intentaré aplicar esa filosofía a mi vida…

  4. Helena dijo:

    Si la piedad nace de las emociones y de nuestra educación, hoy en día tan deprimente y falta, los animales incluso reptiles con su cerebro reptiliano al sentir pueden actuar con desinterés. No es que tenga nada en tu contra, pero como estudiante de Biología estoy harta de estas ideas cartesianas de ver a los animales como autómatas que actúan de modo mecánico. A ver di abandonamos tales concepciones de hace más de 100 años, que tan solo sirven para justificar el maltrato y asesinato impune de esos compañeros de viaje. Son sólo tópicos esas hipótesis de que no sienten dolor ni tienen conciencia, ni sentimientos, jamás los reconoceré como teorías, es mi sincera opinión.

  5. Zaratustra dijo:

    Precisamente de los gatos me gusta su carácter independiente y no servil…como el de los perros.Sus muchos misterios sobre su conducta,su vida nocturna en la que emplean gran parte de su tiempo como "meditando" …su sensibilidad de percibir las palabras que no se dicen,extrasensoriamente…
    Es normal que siempre estuvieran unidos como "mediums" a los psiquiatras…a las brujas de la antigüedad.No sabemos mucho de la información que les llega a través de sus vibrisas,ni las vivencias que tienen en sus sueños…
    Es un animal que me fascina y al que tengo mucho cariño.Mi gata se llama "Pulgui",que es la que aparece en la fotografía.
    No es verdad que no hablen los animales…
    a mi gata le gusta hablar bastante conmigo…pero muchas cosas que dice ,no las entiendo.
    Un beso
    Zaratustra.

  6. Yurka dijo:

    Muy buena la parábola y muy útil esa "filosofía" de vida: se siembra lo que se cosecha.

  7. Azul dijo:

    Será eso, que al mirar en los espejos miro a los demás y realmente no me gustan… Tengo que mirarme yo mejor, se que su reflejo es el mio propio. Pero a veces es tan distinto…. Por eso mismo me embarga la sensación de no reconocimiento, me crea frustración, rabia…y después tristeza y vacio. Una cadena en continuo…
    En el fondo busco otro perro como yo que mueva la cola y que este contento de verme pese a todo lo que soy. Debería mover yo primera la cola en vez de gruñir, para ver a otros así.
    Pero a veces, también enseñando los dientes veo el reflejo de otros que gruñen y se rebelan y me gusta. Después de verlos con esta pose, paso a mover la colita con ellos y por fín me siento bien.
    Un beso.
     
     

  8. Azul dijo:

    Como ahora mismo, después de leerte.
     

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