Pelicanos y la ecología utilitaria.

Esta mañana miraba un documental que me hizo pensar, con un tema tan común como el de la migración de las aves, en concreto pelícanos que viajaban desde el Este del Mediterráneo hasta los lagos del valle de Rift, más característicos por sus flamencos que crean nubes rosadas en las aguas. Convivían algunos ejemplares con los lugareños, sin zarpar nunca por causas aparentemente indescifrables, otros arriban siempre en la misma estación de abundancia de pesca. Las tribus del lago, no sé cual concretamente, pues cerca de esa falla hay varios, ven esas aves no como contrincantes ni enemigas, sino como compañeras, forman parte de la Naturaleza y por tanto son libres y no les están robando posesiones. El documentalista hacía un comentario a este respecto “En Israel por contrario se ven con derecho a  cazarlos pues les roban la pesca”, pese no ser directamente del barco. Voy a hacer un inciso, a este hecho, y es que sin ser antisemita (tanto podía ser Israel como Canadá, como muchísimos más países que se creen dueños de todo lo que se halle en sus fronteras, luego extrapolémonos a guerras donde sufre la población civil por intereses puramente económicos) se revela claramente el pensamiento egoísta del ser humano. Me viene a la imagen algún gran barco con un escrito enorme: Todo el pescado es mío. Seguramente habréis visto en las noticias, o bien leído ese famoso e-mail que se está expandiendo como el fuego sobre la matanza de focas, crías en concreto con el fin de aprovechar su piel y fabricar abrigos lustrosos que merecen más repugnancia que otra cosa. Pues bien la excusa empleada por los canadienses es que las focas les roban sus bancos de pescado, de lo que se concluye que todo aquello proveniente de la naturaleza es nuestro, los demás son unos insensatos que tienen el atrevimiento de querer vivir. No quiero ver sólo lo negativo de nuestro pensamiento actual, que no es parte completa del ser humano sino mínima, la sociedad nos hace egoístas, por naturaleza somos bondadosos. Las tribus amedrentadas por los lagos de África, las que viven en las selvas profundas, los bosquimanos, y múltiples de América del Sur, Oceanía conviven en armonía con su tierra, causándole el mínimo daño, y aún creo que ese camino podemos seguirlo si muchas cosas cambian.

Después de estas críticas tan redundantes por mi parte con las que aparentemente aburro y ciertamente debe serlo quiero publicar en esta entrada un extracto de la revista Namasté, en pequeña relación con el tema que trato:

Satish Kumar, Ecopacifista

Hay dos tipos de Ecología: la ecología utilitaria y reverencial. La protegía utilitaria es que proteges el árbol porque es útil para ti. El mundo natural se juzga en base a su utilidad para los humanos. En la ecología utilitaria los humanos están en el centro, y todo el mundo natural, el 99,9% está para servir a las necesidades humanas.

La ecología reverencial tiene reverencia por la naturaleza; la naturaleza es valiosa y sagrada en sus propios términos. Como nosotros creemos en nuestros derechos humanos, la ecología reverencial cree en los derechos de la naturaleza, de existir por su propio mérito. Los ríos tienen su derecho a mantenerse limpios, no contaminados. Si la ecología utilitaria cree en los derechos humanos, la reverencial cree en los humanos equilibrados con los derechos de la Naturaleza. En la reverencial consideramos que no podemos conocer la naturaleza completamente, tiene sus misterios y tenemos que vivir con la incertidumbre y el misterio. Hay un tipo de humildad en la ecología reverencial, mientras que la utilitaria porta la arrogancia de los seres humanos. Cuando respetas el misterio de la naturaleza, vas en armonía con ella, no intentas controlarla, dominarla, pero tienes una relación con ella. La ecología utilitaria tiene un aspecto de propiedad de la naturaleza; la tierra es mía, el río es mío, yo poseo esto.

[…]

La gran influencia de mi vida ha sido Mahatma Gandhi. Su trabajo era integrar la economía y la ecología. He aprendido de él que puedes vivir una vida feliz y buena sin tener muchas posesiones. Su principal paradigma era la que la calidad es tan importante como la cantidad. En el mundo moderno, la ciencia y la tecnología ponen el énfasis en la cantidad. El espíritu y la materia deberían ir juntos, porque sin espíritu (alma, energía) la materia no tiene vida, y sin la materia el espíritu no sirve para nada. Necesitas la materia para manifestar el espíritu.

Un primer paso para cambiar sería virar el rumbo hacia una ecología utilitaria y finalmente reverencial, muchísimos menos interesada y en consonancia con lo sagrado de la Naturaleza, alcanzando finalmente el equilibrio.

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2 respuestas a Pelicanos y la ecología utilitaria.

  1. Marta dijo:

    Esto es muy interesante. No había oído hablar de estas dos "ecologís". Por desgracia, dado el egoismo del ser humano, ya hace tiempo que llegué a la conclusión de que el camino para "salvar" el mundo pasa por el utilitarismo, no por el respeto o la solidaridad. Y lo digo tanto en el ámbito ecológico como en cualquier otro, como la pobreza. No falta mucho para que las talas de árboles y el consumo de papel disminuya. Y no será por respeto, sino porque llegará un punto en el que cargarnos el planeta nos afectará económicamente. Los mares se calientan, las medusas acuden y el turismo baja. Consecuencia: menos dinero. El clima se altera, los huracanes aumentan (bueno, no soy ninguna experta, pero ya he leido en varios sitios sobre la relación entre ambas cosas) y paises desarrollados son arrasados. Consecuencia: enormes pérdidas y muertos (de los que importan, de los blanquitos del primer mundo, porque de los otros no se acuerda nadie. Ya veremos qué pasará cuando un huracán arrase California en lugar de Nueva Orleans). A otro nivel: países pobres producen baratísimo, de forma que las empresas se arruinan o se trasladan a ellos. Entonces nos acordamos de los derechos de los trabajadores, que tan poco nos importaban cuando los que sufrían eran los chinos y no nosotros, y cuando los productos chinos no suponían una amenaza. ¿La pobreza? La pobreza no se erradicará a base de solidaridad, sino cuando sea rentable erradicarla. Por eso los microcréditos están funcionando y ayudando a muchas familias (aunque, como todo, ya se están corrompiendo). Tengo muy poca fe en el ser humano. Hace falta encontrar la manera de que ayudar sea rentable, no un acto de caridad. Si no, por desgracia, no se solucionará realmente nada.

  2. Helena dijo:

    Triste verdad la que tú dices😦, Don dinero siempre tiene la primera y la última palabra.
    ¿Por los chinos se preocupa alguien? A mí nadie me entiende cuando digo que no quiero comprar nada que tenga origen en ese país u otros del Sudeste de Asia. El miedo aparece con al deslocalización, de repente esto de que desaparezcan puestos de trabajo y afecte a nuestro bolsillo… igualmente los seres humanos siguen haciendo lo mismo y consumiendo lo que les ordene la tele.

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