La Recta Acción

Concepto budista pero tan antiguo como la civilización milenaria de la India y su obra hoy escasamente difundida pese la gran Sabiduría que en su seno resguarda, un tesoro que no debería perderse en la superficialidad, y poca profundidad en el yo humano auténtico, perdiéndonos en la ilusión y no viendo más allá de Maya. Podría hablar extensamente pero no dispongo de tiempo, no por lo que haya podido leer, sino escuchar en las para muchos despreciables clases de filosofía que estoy recibiendo, me falta luego aplicar lo aprendido. De una de las enseñanzas resumidamente quiero hablar, la Recta acción mencionada al principio, ésta es una de las vías del octuple sendero del budismo, elaborado por Sidharta Gautama como camino filosófico y moral, profundamente humanista cuyo mayor fin es la eliminación del dolor, escuchando las palabras del Iluminado o Buddha. El Budismo es una adaptación más asequible del Buddhismo mucho más antiguo, camino del despertar de Budhi o vehículo de Iluminación, queriendo Sidharta instruir al pueblo con su amplio Saber acumulado por una vida de entrega al porqué del sufrimiento, sobre como superar a este para así aprender, pues sufrir sin aprender nada de ello supone una rueda de repeticiones de episodios dolorosos. Dolor, que es vehículo de conciencia, de que algo no va bien.

 

La Recta Acción dice que debemos actuar según la verdadera ética, por un bien superior, no pendientes de la recompensa, los reproches y halagos de los demás, sino según lo que nos dicte nuestra propia conciencia, la cual fundamentada en valores bien desarrollados nos indicará lo correcto. Si estamos siempre pendientes de aquello que piensen los demás, dependiendo nuestra felicidad o apatía, tristeza o placidez de lo que ellos digan, nuestra vida será por siempre sufrimiento, apego, pues ni tan siquiera seremos nosotros mismos, sino la máscara que representamos, el prosopon que nos hemos autoimpuesto a diario. No dice que el resultado no tenga que ser fructífero, sino que hemos de ser como un muerto ante los insultos y los cumplidos, en ese desapego hallaremos la felicidad. Reclamando siempre una opinión ajena, premios por nuestros triunfos y castigos por leyes permutables nos alejamos de nosotros mismos. Debemos estar convencidos de lo que tenemos que hacer; nadie nos conoce tan bien como nosotros mismos.

La Recta Acción es un ideal, nadie duda que sea sumamente difícil, casi inalcanzable. Pero lo hemos de perseguir como cualquier Ideal de vida y de conducta. La enseñanza o filosofía budista sólo busca la eliminación del dolor, para sanar alma y en consecuencia al cuerpo perecedero del sufrimiento.

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3 respuestas a La Recta Acción

  1. Alejandro dijo:

    ¡Viva la recta acción! A mí siempre me importa una mierda lo que digan los demás…
    Es una filosofía muy buena

  2. Zaratustra dijo:

    La recta acción=imperativo categórico de Kant.
    Besos.
    Zaratustra.

  3. Miri dijo:

    Yo creo que es difícil actuar siendo completamente neutral a las opiniones de los otros, entre otras cosas porque es ese conjunto de opiniones los que han creado nuestra forma de ser y a lo que llamamos "valores". Aunque supongo que una vez formada nuestra personalidad, así debería ser. Pero nadie lo hace. El miedo al rechazo es el más grande que domina al ser humano.
    Un besito Helena, y hasta pronto:
    Miri

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