La ciencia de la belleza

Recientemente vi un documental que desde un principio me pareció de temática bastante interesante, ayudando su toque humorístico. Comenzaba con unas entrevistas a gente de la calle sobre lo que opinaban del concepto de belleza, si estaba en verdad en los ojos del que mira, si está influida por modas pasajeras o periodos históricos o sencillamente alguien nace teniendo una perfección que atrae miradas de cualquier época y lugar. Puede que los tres factores sean influyentes pero el tema está más en investigar su fin más básico, su origen, al fin y al cabo todos podríamos ser iguales, diferenciarnos en rasgos como el de la piel y los ojos por fines de supervivencia en el medio, y no existir esas diferencias estéticas que pueden llegar a marcar a algunos. Para probar que no era lo más influyente la cultura, ni que tampoco está tanto como uno piensa (o al menos yo lo veo así) en los ojos del que mira, se presentaba el que había casi dado vida a hacer un documental sobre el tema, un cirujano estético que quería averiguar como ayudar mejor a sus pacientes a la hora de reestructurarles la cara tras un accidente o otro hecho fatal, o sencillamente alguien con dinero y ciertas deformidades. Se dedicó a recolectar primeramente una serie de fotos, no sé cuantas pero muchísimas, desde muy antiguas hasta la más modernas de mujeres de edad similar, con alto grado de belleza a irreconocibles como humanas (parecían hijas de víctimas de bombas nucleares o agente mutágenos como el gas naranja), desde africanas, a europeas, asiáticas a amerindias. Una vez tenía la serie la dio desordenadamente a personas de todos los lugares del mundo y les pidió que las ordenaran según sus preferencias, y quedo asombrado al comprobar que esos rostros habían sido colocados de igual manera por un 97% de los consultados!, mucho para ser simple coincidencia y no haber algo más profundo que la moda.

 

             A continuación miró las causas biológicas, porqué una chica guapa ha de tener sobre todo de joven esa atracción, con la edad irá a menos tal vez, los hombres buscan más estabilidad que no físico, idem con las mujeres. Pues bien, como todos seguramente ya sabéis pero el documental tb atravesaba esa barrera, la belleza esconde fertilidad, eficacia biológica por tener más hormonas femeninas, expresándose en forma de pómulos altos, labios gruesos y ojos grandes que muestran viveza. Son además caracteres que junto con otros que componen esos rostros parecen necesitar alguien que les proteja, inspiran incluso confianza, delicadeza, son aniñados. Pero no es tan sencillo como puede aparentar, aunque primero quiero hacer un inciso para pasar a esos demás motivos.

 

               

Pitágoras fue el primero en hablar en Occidente del número aúrico, se cree que lo trajo de Egipto y casi con total seguridad es así, pues las pirámides parecen basarse en dicho número, más conocido como número de Fibonacci (odio esa costumbre de olvidar a los antiguos como grandes sabio que eran). Éste gran matemático y filósofo halló la manera de aplicar tal proporción aúrica al arte, o todas aquellas estructuras físicas y tangibles, para los griegos aplicar esa proporción daba alma a las esculturas, hacía única a sus grandes obras de arte como el Partenón. El número no lo inventó el hombre, lo hizo en todo el caso el hombre que contemplaba la naturaleza como propiamente era, el mayor logro en la Tierra, y fue capaz de observar que su crecimiento no era aleatorio, la disposición de las hojas e incluso de los pétalos (hojas transformadas al fin y al cabo), y las ramas se ordenan según este número. No por azar, sino para aprovechar al máximo la luz con el mínimo gasto, y dar siempre esa sensación de crecimiento, de infinito. Quiénes posteriormente lo volvieron a emplear fueron los constructores de las catedrales, o de al menos un gran número. Autores del renacimiento, como pintores se basaron en él y aún son reconocidas sus obras. Finalmente Leonardo Da Vinci hizo un estudio más profundo, aplicándolo a figuras geométricas y sobre todo al hombre. 

 

Salvando esta idea el cirujano llega a la conclusión de que debe estar estrechamente ligado a la belleza en la cara humana, y decidió crear usando una llave aúrica una máscara con tal patrón, con ella podría comprobar si en verdad se ajustan fotos de personajes famosos en el mundo de la moda. Así fue, no cabía duda de lo ligado que estaba. No cansado, quiso hallar explicación a qué debían tener de malo aquellos que se alejaban en escaso del patrón, presentando asimetrías. Bien, si uno tiene un parásito como la tenia cuando es un feto, sufre un déficit alimenticio o bien su madre tiene la falta de delicadeza de no dejar durante una temporada las adicciones, aunque sobre todo lo primero, su cuerpo con total seguridad presentará asimetrías, sus células no habrán podido trabajar a la perfección y su desarrollo habrá quedado menguado. Si vives cerca de una zona contaminada por químicos o elementos radiactivos potencialmente cancerígenos como caso Chernobil, caso Vietnam, el feto será el más afectado y el humano que surja podrá tener graves problemas para desenvolverse por sí mismo, pero esa ya es otra cuestión, quería resaltar la importancia de esa etapa. 

 

        La estética corporal humana también oculta al número phi (Proporción aúrica). La altura de cabeza a pies, sobre la altura de ombligo a pies da un perfecto 1,618 en cuerpos armónicos. Igual resultado podemos encontrar en el cociente entre la longitud de la cabeza entera y la longitud de los ojos al mentón. O el cociente entre punta de nariz-mentón y comisura labial-mentón. Cuanto más el rostro se acerque a estas proporciones, tanto más armónico nos resultará. Claro está que los gustos personales son relevantes, pero aquí quiero hablar del punto de vista más amplio, no únicamente propio sino aquel que nos hace a todos semejantes por mucho que cada vez el mundo este más empeñado en separarnos. Todos somos iguales y distintos a la vez, eso nos hace especiales y esa gran belleza mencionada, si no se cultiva la personalidad le faltará lo más básico para el hombre, la conversación, el carácter para luchar por lo que piensa y el atractivo intelectual si cree que todo se puede lograr con una cara bonita.

  

          Bueno, creo que me he extendido mucho, espero que alguien llegue al final, jejje. Por cierto antes de que alguien me venga con que he sacado información de El Código Da Vinci, o de que allí me ha venido la idea, informo que no es así. Es de una conferencia de la que cuando tenga tiempo hablaré extensamente pues me encantó. Reconomiendo sobre este tema la siguiente web aunque hay muchíiisimas por la curiosidad que crea: http://www.tecnociencia.es/monograficos/Constantes/constantes3.html

Salud!

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2 respuestas a La ciencia de la belleza

  1. Miri dijo:

    Creo que hace unos años vi este documental, o uno similar. La verdad es que me quedé sorprendida de la importancia del número phi en la naturaleza. Esta regularidad impresiona. Ahora bien, todavía hay un milagro matemático que me deja más anonadada en la naturaleza, y que es la geometría fractal. Algún día hablaré de eso en mi blog…
    Un besito,
    Miri

  2. Angel dijo:

    Dios, has logrado mantenerme quieto en la silla un buen rato, cosa que ni el cirujano logró en su dia. Creo que también vi ese documental y me gusto bastante. Pues si, a ver si escribes algo más, que da gustico leerte, ya decía yo que te enlacé a mi Blog por algo… Un besote y danos más dosis de vez en cuando!

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