La energía oscura

El lanzamiento del telescopio espacial Hubble ha supuesto para la astrofísica abrir nuevas puertas y así ir conociendo cada vez con mayor profundidad el espacio, a la vez que han surgido como consecuencia nuevas preguntas o cuestiones. Uno de los descubrimientos quizá fortuitos fue el percatarse que el universo estaba en expansión acelerada desde la gran explosión del Big Bang. Me explico, el ritmo al cual se expande el universo visible en lugar de enlentecerse por la atracción gravitatoria combinada de todas las galaxias que debiera frenar la expansión, es cada vez mayor en sentido contrario, hay una “energía oscura” que impulsa ese corrimiento al rojo. Esta aceleración viene actuando desde los inicios del universo. Para que os hagáis una idea, como explica el Nacional Geographic de este mes, es como si al lanzar una pelota al aire, primero redujera su velocidad para luego acelerar y alejarse volando. En la Tierra no hay ninguna fuerza natural documentada que pueda hacer algo así, y tampoco la hay en lo que se conoce del universo que pueda acelerar el ritmo de expansión cósmica. Parece ser que esta fuerza no es tampoco sutil, partiendo de la ecuación de Einstein (E = m·c2), se calcula que la nueva fuerza representa un 73 % del total de la energía, mientras que un 23 % sería materia oscura, y sólo un 4 % la materia bariónica, esto es, lo que nosotros somos y podemos percibir,

Los físicos ya sospechaban de esta “energía del vacío”, puede que inherente al propio espacio, gracias a sus cálculos con los campos cuánticos que contienen energía que sería capaz de impregnar el vacío más vacío del espacio intergaláctico. Éste y otros problemas para los astrofísicos, pueden ser la puerta para grandes avances científicos, pues de de preguntas que nace la ciencia y evoluciona. ¿Hacia donde puede llegar a conducir el enigma de la energía oscura?

Por ahora, desde los quásars captados por el Hubble cerca de los límites del universo observable hasta el reino de lo subatómico estudiado por los desaceleradotes de partículas, semeja que la ciencia sólo ha detectado al punta del iceberg. Considerando la cuestión de la dimensionalidad, tema que me apasiona, si un físico intenta formular una teoría unificadora de todas las partículas y campos conocidos, puede que acabe trabajando con una docena de dimensiones o más. Y hasta donde se sabe, hay multitud de partículas aún sin detectar, cada una con su propio campo, lo cual apunta a la existencia de numerosas dimensiones en verdad.

¿Son reales esas dimensiones, o sólo un instrumento conveniente para le cálculo? Los físicos sospechan cada vez más que son reales. Sí es así, el universo que percibimos no es más que un resplandor en la superficie de algo mucho más grande y complejo, y las leyes conocidas de la naturaleza no son inamovibles, sino una especie de fenómeno meteorológico, como las nubes que se forman sobre las montañas. La energía obscura podría ofrecer un atisbo de la montaña o iceberg que hay debajo.

 

No hemos de olvidar que somos átomos, y pese que su nombre signifique indivisible, desde hace tiempo se conoce que las partículas subatómicas no son algo compacto, sino más bien móvil y con una marcada separación entre ellas, concentrándose protones y neutrones en el centro. La teoría de las cuerdas ya habla desde hace unos años sobre la existencia de otras dimensiones y aún no tenemos claro lo que eso en verdad implicaría, no es difícil con nuestra limitada imaginación augurar como son esas otras. Parecerá una tontería, pero para mí si lo extraterrestres han de existir o incluso han llegado a estar entre nosotros (cosa que pongo en circunspecta duda), están en alguna de esas otras dimensiones, compuestos por esas otras partículas indetectables para la ciencia actual.

Para este texto me he ayudado bastante de la Nacional Geographic de Noviembre del 2007, precisamente por mi desconocimiento por el tema. Me encanta la astronomía, pero me limito a alguna revista. 

 

 Imagen 1. Se aprecia el efecto de curvatura provocado por la materia oscura situada en la trayectoria de la luz procedente de las galaxias., o lente gravitacional. Se denomina materia oscura porque no emite, ni refleja radiación electromagnética, por lo cual es invisible.

 

El telescopio Hubble que por desgracia está envejeciendo, nos ha enriquecido con impresionantes imágenes de nebulosas planetarias, que han servido para perfeccionar la visión de la astrofísica sobre la evolución de las estrellas, así como nos ha permitido ver discos protoplanetarios que han servido para confirmar que los planetas se originan a partir de discos de polvo y gas, tal como se postulaba. Ha permitido comprobar la existencia de agujeros negros, y su relación teórica con los quasars o estrellas de luminosidad intermitente, y se ha podido confirmar la erupción de rayos gamma, misteriosos destellos de luz altamente energética, procedente de todo el universo. Puede que este campo a la mayoría le importe bien poco, pero pese a no agradarme demasiado la enorme inversión que supone el estudio del espacio, prefiero que se gasten el dinero en este tipo de investigación que no en industria militar, que demasiadas divisas se lleva para el negocio de la guerra.

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Una respuesta a La energía oscura

  1. Miri dijo:

    La verdad es que el telescopio Hubble ha marcado un antes y un después en la exploración del universo. No hace mucho vi un documental sobre él en un planetario y me quedé sorprendida del potencial que tiene. Cierto que se está haciendo viejo, pero si no me equivoco van a tardar poco en lanzar otro todavía más avanzado.Lo de la energía oscura… no tenía ni idea, pero me parece un tema muy interesante. Es cierto que a veces tendemos a pensar que en las ciencias de base ya está todo descubierto, pero nada más lejos de la realidad. Me gusta que todavía quede tanto por hacer. Es un incentivo para seguir investigando. Yo estoy convencida, como tú, de que nunca hemos sido visitados por seres extraterrestres. ¿Por qué? Porque todos aquellos que dicen haberlos visto, describen seres parecidos a otros que pueblan la Tierra, a menudo incluso con forma androide. Si de verdad hay vida inteligente en otros puntos del universo, habrá surgido en unas condiciones completamente diferentes de las de la Tierra. Además, un ser inteligente habrá pasado por millones de años de evolución para llegar a lo que es. Evolutivamente estaría adaptado a unas condiciones que no tienen nada que ver con las nuestras, lo cual quiere decir que su aspecto no se parecería ni remotamente al nuestro. Sería algo imposible de imaginar por nuestra mente (nuestro cerebro no puede imaginar algo que nunca ha visto: podemos imaginar un caball con cabeza de águila porque conocemos ambos elementos, pero no podemos imaginar algo que no hemos visto).  Como tú dices, vete a saber si no estaría hecho de otro tipo de partículas y todo…Y bueno, pos nada más.Un besito,Miri

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