Las Moiras

 
Uno de los elementos esenciales en la primara de las epopeyas homéricas es la fuerza del destino. José S. Lasso de la Vega lo explica con certeza en el estupendo libro Introducción a Homero: "Es la Moira [ el destino ] de Aquiles vivir largo tiempo oscuramente o una corta vida famosa. Su vida no está premeditada en todos los detalles: le está permitido escoger; pero una vez realizada la elección, el curso de su vida es irrevocable. La vida está sólo premeditada en tanto que los acontecimientos son efectos de determiandas causas".
Corazón de Ulises. Javier Reverte
 
¿Puede nuestro destino ya estar trazado? ¿Ser un esbozo ya en el presente el sendero que hemos de atravesar? Ser el presente y el futuro consecuencia de un pasado a veces consciente, otras inconsciente. Da escalofrios pensar que todo aquello que vivimos es fruto tanto de nuestras elecciones como fuerza de un destino ineluctable, que somos como piezas de un ajedrez; en el cual una vez has movido ficha la suerte está echada.
Actualmente tienen muy mala fama las pitonisas, las echadoras de cartas y aquellos/as que se dedican a mostrarte tu carta astral. Seguramente consecuencia de que un gran número de éstos son estafadores que hacen mal uso de tal oficio, como tantos otros con sus respectivos negocios. Sin embargo algo hay que escapa a nuestro razonamiento, a nuestra mente pensante. Antiguamente tenían bastante reconocimiento, los astrólogos eran como científicos apartados a los que se les consultaba hasta si convenía ir a la guerra y otras vicisitudes de caracter importante para cualquier población. Yo cada vez creo más en estas cosas, no soy de dejar trabajo al azar.
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3 respuestas a Las Moiras

  1. josé miguel dijo:

     Destino o no, pero has realizado una entrada sobre el destino (y su trazabilidad) justo dos años después de que yo relizase una. Curioso, yo reflexioné lo siguiente el 28 de abril de 2006:
     
         "La mayor parte de nuestra vida la dejamos en manos del azar o de la casualidad, y simplemente aprovechamos las oportunidades que se nos ofrecen en ella. Pero hay veces que dejamos pasar las oportunidades y otras que nos aferramos a ellas con todas las fuerzas. Nuestro libre albeldrío nos permite elegir o no elegir el camino que nos presenta la vida. Sin embargo una vez tomada la elección, esta conlleva una cadena de acontecimientos (planeados o no, esperados o no) que nos conducen inexorablemente a nuestro destino. Destino que de nuevo nos presentará una nueva elección que podremos rechazar o aceptar una alternativa, sea cual sea lleva consigo otra cadena de acontecimientos casuales o no, que nos llevará irremediablemente a otra elección. Y uno podrá pensar, pues no somos libres, pues hagamos lo que hagamos siempre va a haber una reacción consecuencia de nuestra acción elegida. Acción-reacción, todo gira en torno a eso, y nuestra única libertad se basa en la elección que tomamos para enfrentarnos a nuestro destino. Pero nos creemos libres, porque ignoramos las causas que condicionan nuestra elección."
     
        Creo completamente en que las cosas pasan por una razón y que el azar no es tan aleatorio como a priori podríamos pensar. Tal vez sea vaguería o conformismo, pero creo que nuestro camino está trazado y que sólo habrá variaciones en lo previsto, pero tarde o temprano sucederá lo que tenga que suceder.
    P.D: Si te interesa el tema, te recomiendo la serie Perdidos (Lost), que plantea bastante bien temas como el azar, el destino, la casualidad…Un abrazo

  2. josé miguel dijo:

    Se me olvidaba, gracias por el link del biopetróleo a partir de algas, lo había oído pero no había encontrado nada muxas gracias. Sólo le veo una pega: utiliza algas transgénicas con genes de bacterias, lo que podría llevar a contaminación biológica, pero bueno, viendo otras cosas, sería un mal menor. Un abrazo!

  3. Helena dijo:

    Mira que es casualidad, recordaba a trazos esa entrada pero ignoraba el día que la publicaste. Sólo sé que por estas fechas le doy muchas vueltas al tema por cosas que me van ocurriendo y me hacen sospechar que la vida no es algo tan sencillo como la pura aleatoriedad de acontecimiento que nos ocurren.
    Respecto a tu segundo comentario, yo tampoco soy defensora de los transgénicos, pese ser bióloga no creo que aporten mucha solución salvo que se lleve a cabo un rígido control en su manejo, sólo posible en laboratorio o teniendo esas bolsas con algas apartadas de cualquier medio natural. Conocidos míos biólogos los ven como una panacea, pero yo cada vez estoy más convencida que suponen mayores perjuicios que ventajas. No ahce falta "crear" una planta resistente a la sequía, ya hay bastantes bien adaptadas que son la envidia de cualquier organismos sintetizado en un laboratorios. Además los métodos empleados para construir transgénicos no se puede decir que sean muy escrupulosos, al fin y al cabo se basan en que las secuencias génicas mutan ineludiblemente por azar y puede ser peligroso según donde ubiques el gen. Vamos, que no son selectos. La Naturaleza no es tan simple como nos la quieren hacer ver, y pretender imitarla es creernos diosecillos. El concepto un gen- una enzima cada vez está más comprobado que está alejado de la realidad, la simpleza no está en al naturaleza. Salud! Un abrazo.
    P:D: Igualmente la idea de las algas me parecen muy buena, y emjro si no se hacen transgénicas.

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