Pequeños frutos del meditar y reflexionar

En clase de filosofía se nos dijo que reflexionaramos contemplando una planta, la que quisiéramos o llamara nuestra atención, abstrayéndonos de todo lo demás. Tres ideas fluyeron por mi mente mientras la observaba procurando aprender de ella, escuchando lo que me podía enseñar:

Mostramos muchas veces a los demás nuestra apariencia externa amarga, gris y bordeada de espinas para protegernos, proteger al ser puro que llevamos dentro por miedo a que nos hagan daño, por miedo a desagradar, por los juicios que puedan emitir y herirnos. Esa coraza que de nada sirve, pues si somos lo que en verdad somos, esa luz es indemne pues nace del interior.

Todo nace del centro y vuelve al centro, al Ser, como la savia al fluir por las hojas. Volviendo al centro, a nosotros mismos, nos reencontramos. Podemos ser nuestra propia luz.

 

Mientras meditaba logré dejar fluir mis pensamientos, el dolor y los sentimientos, acabando con el estancamiento que se había creado en mi interior, la angustia de mi alma que no soportaba más no poder canalizar de algún modo el dolor atrapado. Vi una flor blanca rodeada de luz abrirse y cerrarse lentamente como una onda del mar. Me transmitió paz y armonía, fue tal la relajación que se me derramaron unas lágrimas, aquéllas fruto de no haber querido ver la realidad, de haberme cegado en una ilusión hilvanada de ensoñaciones.

 

 

Escrito del que me he acordado leyendo la revista namaste. Hay un vínculo a la revista aunque no se vea (tanto cambiar el formato para volver al inicial U_U). Por desgracia no me acuerdo con exactitud de lo que dijeron mis compañeros, todas ellas reflexiones de gran valor. Recomiendo que aprendáis a buscar momentos de relajación para meditar y reflexionar, no hay nada más terapéutico. No os harán falta pastillas, os ayudará a confraternizar con vosotros y los que os envuelven a diario, y a realizaros como personas, cosa que no hace ascender en la pirámide laboral. Salud y muy buenas vibraciones!

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3 respuestas a Pequeños frutos del meditar y reflexionar

  1. beatriz dijo:

    Yo de alguna marnera creo que me encuentro a mi misma frente al mar…supongo que porque el campo me pilla más lejos 😛 , pero cuando voy más que relajarme o reflexionar no paro de observar, en el campo, te sientas y ya te fijes en un trozo de tierra cualquiera o una planta te das cuenta de la cantidad de vida de bulle a su alrededor sin que normalmente te fijes en ella y eso siempre me parece algo sorprendente y marabilloso.

  2. Li dijo:

    A mi me pasa igual. Es el mar!!! ^^

  3. Uturunka dijo:

    He intentado varias veces la meditación pero no lo consigo…
    Besos.

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