Del Imperio a la Comunidad de la Tierra

Por David Kolten. Fuente: revista Namasté
 

Nos enfrentamos a una elección entre dos modelos contrapuestos para organizar los asuntos humanos: El Imperio y la Comunidad de la Tierra. El Imperio organiza dominando a todos los niveles, desde las relaciones entre naciones hasta las relaciones entre miembros de las familias. El Imperio trae fortuna a unos pocos, condena a la mayoría a la miseria y servidumbre, elimina el potencial creativo de todos y se apropia de mucha de la riqueza de las sociedades humanas para mantener las instituciones de la dominación.

La Comunidad de la Tierra, por contraste, se organiza a base de sociedades, da rienda suelta al potencial humano para la cooperación creativa, y comparte los recursos y excedentes para el bien de todos. Debemos hacer una elección para volver a aprender cómo vivir según estos principios. El Imperio ha llegado a los límites de la explotación que la gente y la Tierra son capaces de soportar. El montaje perfecto de una tormenta económica, nacida de una convergencia de la subida del petróleo, cambio climático y una economía americana desproporcionada, se conjuntan ahora para traer una reestructuración dramática a cada aspecto de la vida moderna. A pesar de ello, tenemos el poder de elegir si las consecuencias resultan en una crisis terminal o en una oportunidad épica.

Según el historiador cultural, Raine Eisler, los primeros humanos evolucionaron dentro del marco cultural e institucional de la Comunidad de la Tierra. Se organizaron para cubrir sus necesidades cooperando con la vida en lugar de dominarla. Hace unos 5.000 años, comenzando en Mesopotamia, nuestros antepasados dieron un giro trágico de la Comunidad de la Tierra hacia el Imperio. Se opusieron a reverenciar el poder de vida generativa -representada por diosas o espíritus de la naturaleza- y optaron por reverenciar la jerarquía y el poder de la espada -representada por unos dioses normalmente distantes-.

La primera forma institucional del Imperio ha ido cambiado de la ciudad-estado a la nación-estado, y, actualmente, a la corporación global, pero el patrón básico de dominación permanece. El sexismo, racismo, injusticia económica, la violencia y la destrucción medio ambiental, que han plagado la mayor parte de las sociedades humanas durante 5.000 años tienen éste origen común, que ahora nos ha traído al borde de una potente crisis terminal.

Dado que el Imperio ha prevalecido durante 5,000 años, un cambio a la Comunidad de la Tierra podría parecer una fantasía desesperanzadora sino fuera por la evidencia de que un cambio de valores indican que está en camino un despertar global hacia niveles mas altos de la conciencia humana. Este despertar está dirigido en parte, por una revolución en las comunicaciones que desafía la censura de la élite.

Las consecuencias de este despertar se manifiestan en los derechos humanos, de las mujeres, del medio ambiente, movimientos por la paz y otros movimientos sociales. Estos movimientos a su vez ganan fuerza del creciente número de mujeres dirigentes, las comunidades de color, los indigentes, y de un giro en el balance demográfico a favor de grupos de más edad que probablemente han logrado una mayor concienciación precisamente por la sabiduría de los mayores.

Nosotros los humanos vivimos a base de historias. La clave de elegir la Comunidad de la Tierra es reconocer que el nacimiento del poder del Imperio no está en sus instrumentos de violencia física. Está en la habilidad del Imperio de controlar las historias por las cuales nos definimos a nosotros mismos y nuestras posibilidades.

La lucha por controlar las historias culturales existentes define la política cultural contemporánea en los EEUU. Una alianza de la extrema derecha de plutócratas corporativos elitistas y teocráticos religiosos ha ido ganando el control de una gran parte del discurso político en los EEUU controlando las historias por las cuales la cultura existente define el camino hacia la prosperidad, seguridad e intención. En cada caso, las versiones de estas historias a favor de la extrema derecha afirman las relaciones dominadoras del Imperio.

La historia de la “Prosperidad Imperial” dice que una economía eternamente creciente beneficia a todo el mundo. Para que crezca la economía, necesitamos gente de dinero que pueda invertir en empresas que creen empleos. Por tanto, debemos apoyar a los adinerados recortando sus impuestos y eliminando las normas que impiden la acumulación de riqueza.

La historia de la “Seguridad Imperial” va de un mundo peligroso, lleno de criminales, terroristas y enemigos. La única manera de asegurar nuestra seguridad es a través de desembolsos importantes a favor de los militares y la policía para mantener el orden por medio de la fuerza física.

La historia de “Significado Imperial” refuerza las otras dos, mostrando un Dios que recompensa a los justos con riquezas y poder y manda que ellos gobiernen a los pobres, quienes justamente sufren castigo divino por sus pecados.

No es suficiente, como están haciendo muchos en los EEUU, debatir los detalles de las políticas sobre impuestos y educación, presupuestos, guerra y acuerdos comerciales en busca de una agenda política positiva. Para cambiar nuestro futuro humano, debemos cambiar las historias que nos definen. Debemos infundir la cultura convencional con historias de la Comunidad de la Tierra. Afortunadamente, las nuevas tecnologías de la comunicación están haciendo que esto sea posible.

Así como las historias del Imperio nutren una cultura de dominación, las historias de la Comunidad de la Tierra nutren una cultura de asociación. Afirman los potenciales positivos de nuestra naturaleza humana. Compartir las buenas noticias de nuestras posibilidades humanas por medio de la palabra y la acción es quizás el aspecto mas importante de la Gran Labor de nuestros tiempos.

David D. Korten es autor de “Cuando las trasnacionales dominen el mundo”. (Ed. Cuatros Vientos.)

Artículo publicado en la revista Resurgence número 239. Noviembre – Diciembre 2006

 
 
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4 respuestas a Del Imperio a la Comunidad de la Tierra

  1. beatriz dijo:

    Cuando vi el titulo pense (aunque no es propio de ti..) que iva ser una frikada…porque la comunidad de la tierra (=comunidad del anillo, hobbys, elfos, etc) y el imperio(=guerra de las galaxia: el imperio contrataca)…asi que ya me estaba yo imaginando los hobbys luchando a brazo partido con dark vader (que molaria lo suyo, por cierto…) o como evolucionaron los descendientes de Argon hasta derivar en Obi-wan (marabillas de la genetica y la ecnologia: de la espada de hierro a la laxer…). ..En fin, no se si decir que afortunadamente o desafortunadamente la historia es mucho más real y preocupate…esperemos que los que queremos una Comunidad de la Tierra ( osea, los buenos…:P ) "ganemos la batalla" y podamos contruir (como todo héroe que se precie) un mundo mejor.

  2. eliana dijo:

    Pensando en la palabra Imperio y en la película El Señor de los Anillos (para mí, una de las mejores de los últimos tempos), creo que podemos tener una respuesta a todo esto.
     Esta sociedad a que llegamos, fruto del imperialismo por un lado y de los aprovechadores del otro, teniendo el pueblo entre cercas y llevándole a   una dirección o a otra dependiendo de los intereses y esto por milenios, tendría un día que explotar.
    La respuesta, la solución también la tiene la propia película: Debemos volver a los verdaderos y naturales valores y entender que sociedad significa todas las personas i todo ser vivo que existen en ella. “Aquellos pequeñitos” fueron tan grandes, tuvieron una visión y sentimientos de humanidad que deberían ser restablecidos en nuestras sociedades si realmente queremos sálvalas.
    Los pueblos deben ser concientes del poder que tienen y no lo saben.
     

  3. Train dijo:

    Esta última vez has enlazado bien.Por lo de tu entrada tengo un conflicto, porque veo la historia naturalmente cíclica, siempre ocurren las mismas cosas en esencia aunque de modo diferente. Los imperios siempre caen, y después se vuelven a construir en otra parte; hay que especificar que no suele ser así en zonas con poca presión demográfica, pero al paso que vamos…o nos autoextinguimos, que hay que ser idotas, ó nos quedamos en la mitad… hummmmmmmmmm ¡al final será posible lo de la Comunidad de la Tierra.!

  4. Helena dijo:

    Beatriz no se me había ocurrido esto de la comunidad del anillo, interesante relación. Creo que con lo que ha dicho Kalil no hace falta que diga nada. Kalil muchas gracias por tu comentario, muy reflexivo, algo que siempre se agradece.
     
    Train yo tambén pienso que la historia es cíclica; ni este ha sido el primer imperio, ni será el último por mcuho que nos pese. El progreso continuo es una ilusión, habremos alcanzado supuestamente una vida más cómoda, pero vivimos bajo un continuo estrés, obsesionadas por el mañana, inseguros en el presente y dominados en base a emociones como el miedo y la codicia. El progreso tecnológico me parece que es el único que verdaderamente se ha dado, desligándose de la ética y teniendo lugar gracias a las numerosas guerras del pasado siglo. Nos hemos dejado por el camino los valores, el honor y darles todos ellos la importancia que merecen en una sociedad si quiere ser justa e igualitaria. Los avances tecnológicos no están ahora bajo ningún control y determinadas prácticas pueden hacer peligrar la vida sobre la Tierra, con lo que no me extrañaría que la población llegase a disminuir un día lo suficiente. Por ahora no sabemos nada de lo que puede ocurrir. Saludos!

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