¿Quién ha ganado?

Elecciones USA08: Ganará el candidato de Big Pharma, Obama

Publicado el Octubre 31, 2008 por Miguel Jara
En tiempos de crisis Big Pharma, la gran industria farmacéutica, era un valor seguro. Especuladores y accionistas encontraban cobijo para sus inversiones bajo el protector manto de sus enormes beneficios (en los años noventa superaban el 20% neto). Hoy, la crisis financiera afecta al globo terráqueo, a las personas que lo habitan y también a los laboratorios que ven cómo se les junta todo: la propia crisis, la próxima pérdida de valiosas patentes -entre 2010 y 2013 expirará la protección de productos superventas-, el bajo rendimiento de su Investigación+Desarrollo y la falta de credibilidad ante el público por la falta de seguridad y eficacia de sus productos. En este escenario no es extraño que el lobby estadounidense de las farmacéuticas, la Pharmaceutical Research & Manufacturers of America (PHRMA), repartiera hace dos años, durante las últimas elecciones al Senado, 13,2 millones de dólares entre 25 demócratas y sólo tres republicanos. Durante el último cuarto de siglo, los preferidos por Big Pharma han sido los acólitos de los Bush. Pero esta vez, según lo último publicado, anuncia un 51% de su financiación para el candidato republicano John McCain y un generoso 49% para el demócrata Barack Obama. Si ya hace dos años los laboratorios invertían en los candidatos demócratas, la crisis y las promesas de cambios “radicales” en el sistema sanitario que realiza Obama les hace pensar en un cambio en el modelo de negocio, más a la europea, más “social”, así, entre comillas pues tratándose de los negocios de Big Pharma y los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, los conceptos carecen de significados profundos.

Gane quien gane la industria estará descontenta, auguran algunos especialistas en este tipo de análisis. De ahí que apueste a las dos caras de la moneda. “Hay quien opina que las cotizaciones actuales ya descuentan este posible desenlace y que tal vez sea una buena inversión comprar ahora títulos si anticipamos que se volverá a repetir lo que ya aconteció con Bill Clinton, quien mientras que durante su campaña de 1992 arremetió contra la industria, durante su mandato apenas hizo cambios”, recordaba hace unos meses Miguel Ángel Tovar en El Global. McCain ha defendido públicamente que los ciudadanos norteamericanos puedan importar medicamentos de Canadá dado el altísimo precio que tienen en EE.UU. Obama apoya la cobertura sanitaria universal y la libertad de elección de los asegurados, los mismos principios que ya contenía el primer plan de salud elaborado por Hillary Clinton cuando gobernaba su esposo, por cierto. Ambos candidatos son partidarios además de introducir medidas para promover la utilización de genéricos y una regulación gubernamental de precios. En EE.UU., aunque a los europeos nos parezca increíble, existen 47 millones de habitantes –de los 309 que viven en el país– que carecen de seguro de salud, y 9 millones son niños. Las primas de seguro han crecido cuatro veces más que los salarios durante los últimos seis años. Obama ha explicado en varias ocasiones que quiere acabar con esto. Propone hacer cambios consensuados con las aseguradoras y la industria farmacéutica, que se establezca un sistema de acceso fácil y barato al seguro médico y que en el caso de los niños cubra a todos.

Sea como fuere, el pasado puede servirnos para hacernos una idea del poder de decisión de los grandes laboratorios en la política estadounidense y, por ello, mundial. ¿Qué sucedió en las últimas elecciones USA04, hace cuatro años? La industria farmacéutica tenía bien definido su candidato antes de dichas elecciones presidenciales de EE.UU. de noviembre de 2004. Su apuesta, en la que jugó miles de millones de dólares, fue una suerte de Partido Demócrata Republicano de George Bush-John Kerry. No podía ser de otra manera, el conglomerado sanitario, como la banca en el particular juego de la vida, siempre gana. Financiar partidos vencedores es una vieja costumbre del Nuevo Orden Mundial. Venció de nuevo Bush, el candidato que más dinero ha recibido del lobby que gestiona la enfermedad (que no la salud, eso no da dinero). Para hacernos una idea del poder de influencia de la industria farmacéutica en las elecciones de EE.UU. podemos observar lo sucedido en los comicios parciales celebrados en noviembre de 2002, en los que el Partido Republicano consiguió la mayoría absoluta en el Senado y aumentó la que ya tenía en la Cámara de Representantes.

Para la campaña de aquellos comicios de 2002, los candidatos republicanos al Congreso de Estados Unidos recibieron más de 30.000.000 $ provenientes de las compañías farmacéuticas. Los laboratorios que más contribuyeron fueron Lilly, Bristol-Myers Squibb, Pfizer y GlaxoSmithKline. En aquellos momentos, las corporaciones deseaban vencer la resistencia de algunos legisladores que intentaban rebajar el precio de los fármacos dispensados con receta. Al menos en parte, tras la victoria del Partido Republicano, el lobby farmacéutico se salió con la suya. Nunca antes este sector industrial había acumulado tanto poder. Este fortísimo grupo de presión es generoso con el Gobierno Bush y lo ha apoyado en proporción a los dividendos que le reporta legislando a su favor.

Frank Clemente, responsable de la agrupación de Vigilancia del Congreso de Public Citizen, ha afirmado basándose en un informe de esta organización: “Durante un año en el que se habló mucho de sacrificarse por el interés nacional, los laboratorios aumentaron sus sorprendentes beneficios subiendo el precio de las recetas, lanzando para algunos remedios más publicidad que las zapatillas Nike, y haciendo lobby exitosamente para lograr lucrativas prórrogas de patentes monopolistas”. La industria de la salud y la enfermedad registró una de sus mejores victorias como grupo de presión con la aprobación de una de las leyes más importantes gestionadas por el Congreso en era demócrata. Durante la creación de la Oficina de Seguridad Nacional, Dick Armey, entonces antiguo líder de la mayoría republicana del Congreso, logró que se ratificara una nueva norma ante el despiste general, ya que ni los propios senadores de su partido la conocían. Esta exime a la industria de responsabilidades legales en caso de que alguna vacuna defectuosa provoque daños en las personas. Armey es uno de los responsables del bufete de abogados que tramitó la concesión de la Medalla del Congreso de Estados Unidos al ex presidente español José María Aznar. El estadounidense es uno de los tiburones de Bush que está tomando parte en el saqueo de Iraq a través del denominado Grupo de Trabajo Iraquí, dirigido por el influyente lobby de Washington Piper Rudnick. Le acompañan dos senadores demócratas, George Mitchell y William Cohen, antiguo secretario de Defensa de Bill Clinton.

Open Secrets, una fuente de información electrónica del Centro para la Política Responsable sobre asuntos financieros, ha indicado que la decisión tomad sobre los efectos adversos de las vacunas favorece a Lilly, que como hemos mencionado es una de las corporaciones que más ha gastado en ayudar a los republicanos, con 1,6 millones de dólares. Lilly tenía entonces varias demandas pendientes porque sus vacunas, como tantas otras comercializadas durante los últimos decenios, contienen o contenían timerosal, un conservante a base de mercurio que puede provocar autismo. Toda vez que han cumplido su objetivo de aupar a la mayoría absoluta del Senado al Partido Republicano las multinacionales farmacéuticas estadounidenses han recuperado la inversión realizada. Otra de las grandes preocupaciones de la industria es modificar la legislación sobre las prescripciones de 40 millones de ancianos y perceptores de la ayuda pública del Medicare (la asitencia médica básica en EE.UU.). El sector farmacéutico ha presionado durante los últimos años porque teme que haya un control de precios y que se elaboren listas de medicamentos genéricos beneficiados, como ahora proponen ambos candidatos a la presidencia. La batalla se ha centrado en que no se aprueben con rapidez estos, que se impida la compra de medicinas baratas en Canadá o México, se prohíban los anuncios de dichos productos y no se limiten las demandas por daños.

Todo esto puede cambiar con la llegada de Obama o puede que ocurra como en los años noventa, cuando los demócratas prometieron reformas similares y acabaron vendiéndose a Big Pharma. Para esto, la industria apostó por la llegada de los demócratas al Senado y ahora ha repartido su presupuesto para “colocar” presidente a partes casi iguales entre los dos candidatos McCain  y Obama.

Para más información sobre este tema y relacionados, acerca la industria famaceútica y la contaminación electromagnética, es muy recomendable este blog:

http://migueljara.wordpress.com

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¿Quién ha ganado?

  1. Uturunka dijo:

    A las farmacéuticas se les debería prohibir salir a la bolsa y financiar campañas políticas y en menor escala los regalos que hacen a médicos y farmacias por comercializar sus productos. La salud pública es un eje vital de la sociedad, así como la justicia y la educación.
    Un abrazo, Helena.

  2. beatriz dijo:

    Después de leer esto, lo que dan ganas es de irse a la herboristeria de la esquina, arreglar lo que sea con plantas medicinales y ¡a tomar por saco las farmaceuticas!.
    En fin, esperemos que en Europa no terminemos copiando lo de la privatizacion de la sanidad ( que se ha hablado muchas veces sobre esta posibilidad) ya que somos especialistas en copiar a los americanos sobre todo en lo malo.
    Estoy con abraxas de que se deberia prohibir a las farmaceuticas campañas promocionales tan agresivas…pero no solo a las farmanceuticas si no tambien a los constructores y a todo lo que afecte a las necesidades básicas de las personas…pero claro, eso no se va hacer, porque el mundo no entiende de "humanidad" si no de dinero.

  3. Jose dijo:

    Es increíble que algo tan básico como la salud ( o enfermedad depende como se mire) esté en manos privadas, cuando todos sabemos que una empresa privada siempre va a primar sus beneficios sobre cualquier cosa, es decir le interesa más tener clientes fijos que clientes esporádicos, es decir le interesa más un fármaco del que dependan las personas que uno que cure una enfermedad…. En fin, no me sorprende nada de todo esto aunque eso no evita que se me pongan los pelos de punta….. A pesar de todo esto pienso que siempre los políticos tienen algo de margen de maniobra y pueden hacer de más y de menos…. En el caso de Obama lo tiene difícil ya que alguien sobre el que se han depositado tantas expectativas, es más fácil que esté por debajo y que no esté a la altura. El mundo tal y como está montado, como decía antes,  creo que da margen de maniobra pero no tanta….. bueno ya veremos, pero no esperemos demasiado…Un abrazote Helena, como siempre poniendo el dedo en la llaga!!Jose.

  4. Train dijo:

    Yo creo que en el 100% de los casos hay porquería detrás, pero en un
    país donde sólo hay 2 opciones se ha elegido la mejor (una vez más
    opinión subjetiva porque es personal) teniendo en cuenta que sus decisiones afectarán al resto del mundo…me gusta pensar que por algo se empieza ¡un presidente negro allí es la bomba!.

  5. Helena dijo:

    Desde luego el problema está en que se especule y se haga negocio con necesidades básicas, las cuales no deberían estar en bolsa, tales como son la salud, la alimentación, la vivienda y la educación. Hasta que eso no se aplique vivíremos en una voragine de miseria para muchos y riqueza y salud para unos pocos. Ciertamente salud en el más amplio término veo poca, seas de la condición que seas, si eres pobre mueres por enfermedades que tienen tratamiento lo que quiza de coste elevado y seguramente tu vida acelerada llena de trabajos, de la que no puedes disfrutar, y el estrés constante te hayan llevado a la enfermedad. Y si eres de posición acomodada, alguna enfermedad mental o depresión, tratada en muchos casos por psicofármacos que deberían prohibirse y que son desde mi visión los más deplorables, con lo que quiero pensar que quién los receta le cuesta mirarse al espejo. Nunca he acudido a un psiquiatra pero he escuchado historias que me hacen pensar que son los especialistas de la medicina menos fiables que hay.
    Jose una vez me contaron que en la antigua China el médico no cobraba hasta que su paciente se hubiera curado. Por supuesto los médicos más aclamados eran aquellos que menos pacientes tenían. Claro, no había farmaceúticas, ejeje.
    Personalmente de Obama no espero demasiado, toda la financiación que ha recibido es privada y su margen de maniobra cuestionable. Hará lo que pueda, pues buena fe parece que tiene pero no hagamos de él un héroe antes de tiempo. Cuando lo demuestre con hechos, si lo hace, lo aplaudiré. Train estoy de acuerdo en lo simbólico que es que haya ganado un hombre negro en un país como ese, a mí ya sólo eso ni te imaginas lo que me alegro, es una persona completamente opuesta a nuestro queridísimo Bush y eso sí que es un verdadero cambio. El problema de las democracias actuales radica allí, que triunfan dos opciones y las restantes sólo sirven para darles respaldo formando coaliciones. Esos partidos tienen la seguridad de que cada tanto tiempo ganaran y lo único que hacen es no hacer nada, prometer y enriquecerse a costa de los que sí trabajan. No sé, hay cosas que no funcionan y necesitan un buen arreglo. Saludos a todos!
    Salud y vida!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s