Visita y limpieza en Artà

Las nuevas fotos que voy a colgar son el recuerdo de un fantástico fin de semana que pasé en Artà, en la sierra del sureste de la isla, dentro del Parc de Llevant. Fui con la asociación d’es racó de ses idees en un principio para realizar margades o bancales para una posterior reforestación. Esto no fue posible ya que la que nos iba a enseñar estaba enferma, con lo que finalmente dedicamos una mañana a recoger una nimia parte de los desechos que devuelve el mar y deja en las orillas de muchas playas. Fuimos a la playa de s’arenalet que tiene cierta fama en Mallorca por su gran belleza y buen estado de conservación. La Serra de Llevant es completamente distinta a la Tramuntana, no solo por ser más llana sino porque está conformada por garriga, bosque degradado, y extensas carritxeras (Ampelodesmus mauritanica), cuyo nombre científico extrañamente sí dice de donde procede. Digo extrañamente porque cualqueira diría que es autóctono. Su abundancia es debida a la intervención del hombre que se ha hecho cargo de que crezca en el monte, allí llevan pastando las ovejas y cabras desde hace siglos. Es un sistema de roza y quema que hasta hace poco estaba totalmente descontrolado, lo que fue desencadenado como consecuencia una enorme erosión, pérdida de bosques (pinares, encinares y acebuchares) y fertilidad del suelo. Eso también conllevo mi disgusto al ver al cantidad de cabras y ovejas que pastaban felizmente, porque para ser un parque tenía poca pinta. Plantas un árbol y poco más o menos le has de poner una armadura. No digo que se las esquilme, solo que se tome en serio que su población es excesiva, que son 30000 repartidas entre ambas sierras. Y su único depredador es el hombre, aquí no tenemos ni lobos ni enormes rapaces, esos seres que a mí tanto me gustan, amigos de lo verde de modo indirecto, ejejej. Faltarán fotos de muchos de las zonas por las que estuve por dos motivos, porque me entusiasme con una planta en concreto y porque hacer fotos de noche no tiene demasiado sentido. Pese a ello tengo la imagen grabada de las siluetas de los árboles, las estrellas y en el horizonte recortando el cielo las montañas. Otra y aún más valiosa, la de un águila pescadora (o uan especie muy parecida, no sé, sé poco de ornitología) sobrevolando sobre nuestras cabezas a penas a unos cinco metros para después seguir con la corriente de aire cálido de esas horas. Finalmente colgaré otras fotos de fauna y flora de mi jardín y Porreras.
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5 respuestas a Visita y limpieza en Artà

  1. Train dijo:

    Tuvo que ser precioso, participé en algo parecido pero en una reserva en un monte, la biodiversidad era enorme gracias a ovejas y cabras, pero como tu dices, de una forma bien gestionada haciéndolas pastar en los lugares que se necesita que crezcan las siguientes plantas, donde hay riesgo de sequedad e incendio…¿hay águilas pescadoras? :O todos los días se aprende algo.

  2. Helena dijo:

    Sips, tampoco hay que negarles su importante función en el ecosistema evitando que unas especies dominen sobre otras, las plantas son más fuertes de lo que parecen, llevan milenios coevolucionando con los herbívoros. El problema está como siempre en el exceso.Haberlas haylas, pero las parejas son contadas, en el sentido literal del término. El siglo pasado gracias a Franco, se estuvo a punto de hacerlas desaparecer como al resto de rapaces, por la historia de siempre, compiten con el hombre… Se han ido reintroduciendo y otras han vuelto por sí mismas, al encontrar de nuevo territorio seguros. Otro tema es el de los venenos… Yo una vez vi una águila pescadora de cerca, pescando, y la verdad que es un animal magnífico.

  3. Schtroumpf Grognon dijo:

    "la biodiversidad era enorme gracias a ovejas y cabras"¿Gracias?¿Ein?Que media Castilla sea ahora un erial es gracias a las ovejas. ¿Os suena la Mesta? Sólo quedan dehesas = defesas, es decir, zonas defendidas de la entrada de estas máquinas cortacésped creadas por el hombre hará unos 6.000 años.Cuanto vas a la selva de Irati, estás alucinado, el mayor hayedo de Europa después de la Selva Negra. Pero fuera de los límites de la reserva: cerros pelados. Ahí sí que la frontera es un hecho: las ovejas (la famosa ardi beltxa) no dejan crecer la hierba más de un centímetro. Cualquier plantón de árbol es arrasado.Y luego está el problema de los fuegos. Los ganaderos plantan fuego para que al año siguiente haya pastos en vez de retamas, para que puedan pastar vacas y ovejas. La ganadería extensiva es una de las mayores amenazas para los ecosistemas terrestres.Que sí, unas pocas en ciertos lugares (aprovechar los rastrojos en las llanuras cerealistas castellanas) no hacen gran daño. Pero no veo en qué pueden contribuir a la biodiversidad. No lo pillo.

  4. Helena dijo:

    Mendigo aquí hay que ahcer una puntualización, una cosa es el ganado y otra son las cabras salvajes. El ganado es un gran número de individuos que va por todo con un pastor que le protege de todo peligro y si puede arrasará más tierras con fuego para que paste su rebaño. Las cabras salvajes en un número eso sí, reducido comen selectivamente por extraño que resulte, los botánicos son los primeros que no se lo explican, al igual que ocurre con als marmotas y otros herbívoros. Pero sí que la costa mediterránea, europa en general, las islas británicas, islandia, etc… sean pastizales es gracias a al gran obra de las ovejas y cabras, a las cuales yo como medalla les pondría un certificado de animales indeseables. Por eso digo que em quede mosca en el parque cuando vi tanta oveja pastando, ellas no eligen, todo les va bien exceptuando las hierbas venenosas (ya les pondría yo en la cena). Y las cabras domésticas igual, con su estómago a prueba de cualquier veneno y el buen cuidado que reciben… La ganadería en general es una amenaza para los ecosistemas, una porque contamina y no se alimenta de la nada (actualmente de soja transgénica, y etc), y al otra por el daño directo que realiza.

  5. Schtroumpf Grognon dijo:

    Por supuesto, yo también me refería a las cabras domésticas. Los cápridos salvajes como rebecos, íbices o cabras montesas llevan cientos de miles de años en equilibrio con sus ecosistemas.En el s.XVII y XVIII, los marineros soltaban algunas cabras en islas desiertas para tener ganado que cazar en próximas singladuras. Cuando volvían a esa isla de ahí a unos años no la reconocían. Sin predadores y con una exuberante vegetación, las cabras (o conejos, o cerdos) se habían reproducido esponencialmente y habían acabado con toda la vegetación de la isla. Vegetación que, muy seguramente, estaría formada por muchos endemismos que desaparecieron para siempre en el estómago de estos bichos.La imagen bucólica del pastor con las ovejas está muy bien. Pero la realidad es otra cosa. La ganadería extensiva es muchísimo más lesiva al medio natural, necesita de mucho más terreno y recursos, que la estabulada. Aunque ésta no sea tan "natural".

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